Es indudable que la industria de los videojuegos es un medio plagado de machismo, ¿no me creen? Bueno, basta con ver el público principal en el cual está enfocada dicha industria: hombres blancos, jóvenes, de clase media-alta que adoran la violencia sin sentido (entre más grotesca, mejor), las mujeres “voluptuosas y sumisas” que estén dispuestas en todo momento a mostrarles sus atributos físicos, y los protagonistas “súper machos” con quienes puedan identificarse y seguir como a un modelo.

“Heroínas” de Dragon’s Crown, de Vanillaware

Tomando en cuenta lo anterior, me parece comprensible (no así justificable) que ese tipo de público masculino se exalte, enfurezca y violente, cuando algunas feministas plantan cara para denunciar que por mucho que puedan disfrutar los videojuegos, son conscientes de que esta industria, y todo lo que gira a su alrededor, no tiene un verdadero espacio para ellas como algo más que un objeto, un adorno o un premio. Recordemos el caso del llamado “GamerGate”, un “cibermovimiento” cuya finalidad era luchar contra las malvadas feministas bullies que buscan censurar y destruir la industria de los videojuegos en su totalidad para luego reír a carcajadas. Porque, claro, nadie puede cuestionar el “guns and boobs” sin recibir una oleada de acoso sumamente agresivo, el cual invade las fronteras de lo real, como ocurrió con Zoe Quinn, Anita Sarkeesian y Brianna Wu, quienes se vieron forzadas a cambiar sus domicilios en repetidas ocasiones ante continuas, tenebrosas y específicas amenazas de muerte y violación, lo cual no puede justificarse de ninguna manera, sin importar si sus argumentos son fundamentados o no lo son. Si les queda alguna duda, pueden consultar el informe completo del FBI sobre este caso aquí.

Es importante en este punto aclarar que el GamerGate se autodenominó como movimiento, lo cual no sólo es falso, sino además ridículo. Un movimiento tiene siempre una agenda, propuestas y objetivos, pero en el caso del GamerGate, ¿cuáles fueron estos? ¿Atacar y amedrentar a todas aquellas personas que osaran realizar una crítica a la industria y a sus consumidores? Muchos vociferaban en contra de la supuesta censura que las feministas querían aplicar a la creatividad en los videojuegos, los mismos que no perdían oportunidad para censurar arbitrariamente y con violencia cualquier opinión que se opusiera a sus ideas. That’s bullshit.

Estos “gamerhaters” deliberadamente ignoran que dentro de los propios videojuegos se dan expresiones de acoso, quizá porque ellos mismos las practican o porque sienten amenazados sus privilegios y consideran que el mundo de los videojuegos es un club privado masculino. Sin importar la explicación, cualquier mujer que guste de los videojuegos puede confirmar que en su mayoría no son diseñados para ellas y que muchos espacios en los que se da la convivencia con otros jugadores no son igualitarios ni respetuosos. El acoso persiste tanto en los espacios virtuales como en los reales.

Me parece sumamente irónico cuando algunos gamers masculinos comienzan a preguntarse “¿por qué habrá tan pocas chicas gamers?”. ¿No es obvio? Joder, porque muy pocos se han preocupado por incluirlas, brindarles espacios en los que puedan sentirse cómodas y crear personajes femeninos protagonistas con los que ellas se identifiquen y que tengan un rol de mayor relevancia que deleitar la pupila de los gamers calenturietos. Este tipo de machismo actúa como una suerte de repelente natural en la mayoría de las mujeres, no es de extrañarse el que muchas terminen por repudiar a todos y a todo lo que tenga alguna relación con lo geek.

Te puede interesar:  Memes de rol para crear conciencia

¿Creen que exagero? Bueno, permítanme relatar una anécdota personal. Hace algunos años, cuando jugaba activamente World of Warcraft, decidí realizar un pequeño experimento usando un personaje femenino. En ese entonces pasaba muchas, muchas horas conectado, de tal forma que llegué a tener numerosos objetos de valor dentro del juego y me hice de varios conocidos con quienes compartía mazmorras, raids, pvp, etcétera. Durante ese tiempo mantuve mi verdadera identidad como un secreto para casi todo el mundo, la gran mayoría suponía que detrás de mi personaje había una chica de verdad, porque, obviamente, los hombres sólo deben usar personajes masculinos y las mujeres, femeninos. Recuerdo bien la cantidad de mensajes privados que recibía a diario de parte de jugadores hombres que pretendían “ligarme”; desde un simple “hola, ¿cómo estás?”, pasando por “¿cómo te llamas?, ¿de dónde eres?, ¿tienes novio?”, hasta los más desagradables “¿me enseñas una foto tuya?, ¿estás buena?, ¿quieres verme por webcam?, ¿eres menor de edad?”. En ocasiones los mensajes eran tantos que me entorpecían el juego, lo cual me hacía enfurecer, fue entonces que decidí vengarme específicamente de un par de acosadores, los más persistentes, quienes, con la mera suposición de que hablaban con una mujer, me hacían todo tipo de favores, me regalaban cosas e incluso, en una ocasión, uno de ellos depositó dinero real en mi cuenta de paypal, todo esto sin que yo lo solicitara expresamente. El día que, fastidiado, les revelé mi identidad masculina, recibí como respuesta un hilarante “no es cierto, me dices eso porque ya no quieres hablarme”. Una de las pocas personas con quien llegué a entablar una amistad más allá del juego era una chica española que, al igual que yo, dedicaba mucho tiempo al mismo. En una ocasión le conté lo ocurrido y ella, a su vez, me contó su propia experiencia con los acosadores, que resultó ser bastante similar a la mía.

Afortunadamente las cosas poco a poco están cambiando. Cada día hay más mujeres gamers y más compañías que intentan crear videojuegos con una perspectiva de género. No debemos olvidar que los desarrolladores sólo crean escenarios, historias y personajes, quienes realmente hacemos el juego somos nosotros, los consumidores, todas y todos los que convivimos en los espacios virtuales y elegimos generar ambientes positivos y de respeto, o no. Así que es un buen momento para replantear nuestro papel dentro de la comunidad gamer, y dejar de ahuyentar a las jugadoras.

The following two tabs change content below.

Eduardo Simón

eduardosimong@gmail.com

Latest posts by Eduardo Simón (see all)